Seguramente alguna vez has escuchado hablar sobre el karma esotérico; eso que algunas personas indican como una especie de energía que suele regresar del universo hacia nosotros. Otros dicen que no importa qué tan bueno seas, cuantas buenas acciones lleves a cabo en tu vida, siempre el karma voltea a verte cuando cometes un pequeño error para atacarte.

Pero... ¿Es eso es realmente cierto?

De algo que realmente debemos estar seguros es que ninguna realidad es absoluta. Todo depende de la percepción que tengas, qué tan bien utilices los principios herméticos a tu favor.


¿De dónde proviene el Karma?

Se cree que la creencia del karma provino de religiones como la budista y la hindú, pero existen registros mucho más antiguos donde esta sabiduría ya era conocida en Egipto; siglos incluso antes del nacimiento de Cristo. Se dice incluso que este conocimiento fue entregado por el dios Toth, el dios egipcio del conocimiento, la sabiduría, dominio de sueños, hechizos, música y aspectos lunares simbólicos.

En el Kybalión, el libro sagrado entregado a la humanidad por Hermes Trimegisto, se habla del séptimo principio hermético llamado: Causa y efecto. Este principio hermético sigue los mismos patrones lógicos del llamado karma esotérico; en otras palabras se habla de lo mismo en distintas culturas, en diferentes épocas de la historia humana.

¿Entonces... cómo funciona el karma?

El karma entonces, viéndolo desde un punto de vista más amplio y objetivo, es todo aquello que en un principio sembramos para luego cosecharlo. Si sembramos naranjas por ley de causa y efecto debemos cosechar naranjas, no peras ni manzanas. De la misma forma actúa el karma; cuando hacemos el bien, recibimos bien. Cuando hacemos mal, recibimos mal.

Si profundizamos más, nos daremos cuenta que la energía que cada día tenemos en nosotros se materializa en pensamientos, esos pensamientos se convierten en nuestras acciones y finalmente nuestras acciones definen nuestra vida. Ahí está la clave del karma esotérico, nuestra energía.

Se cree incluso que el karma tiene una cierta relación con la reencarnación, ya que se piensa que es posible arrastrar el karma de vidas pasadas y que venimos a equilibrarlo una y otra vez hasta que adquiramos la sabiduría necesaria para ascender a nuevos planos de consciencia dimensional. Suena complicado ¿Eh? Pero a medida que estudiamos los principios herméticos no sólo de El Kybalión, sino también de La Tabla Esmeralda completa, vamos entendiendo poco a poco como funciona nuestro vasto universo y todas las leyes y principios que lo hacen posible.

El Karma de los egipcios.

El karma o el principio de causa y efecto nos dicta que "Todo efecto tiene su causa, y toda causa su efecto. Este a su vez se convierte en una causa que también tendrá su efecto". Podemos decir entonces, viéndolo desde un punto de vista más amplio, que existe un ciclo infinito de causas y efectos a lo largo de nuestra vida y de la vida de cada consciencia existente en nuestro universo.

Por supuesto, podemos alterar esta cadena de acontecimientos o ciclos a los que nos vemos sometidos por leyes naturales. Todo es cosa de ser inteligentes, ver la vida con ojos repletos de energía positiva y sobre todo, tener fe en que aunque las cosas tomen un curso turbio, todo va a mejorar y nuestro karma esotérico permanecerá en armonía.