Como tienda esotérica online con sede en Barcelona que somos, estamos muy orgullosos de estar situados en una ciudad con una importante historia en el mundo de lo oculto, lo heterodoxo y lo mágico.

Durante el franquismo, las librerías o tiendas esotéricas o de cualquier tipo de heterodoxia en general estuvieron, no solamente prohibidas sino que, en alguna ocasión sus propietarios fueron arrestados por la policía.

Por ese motivo, la compra venta de productos y libros esotéricos era clandestina, como sucedía en una famosa criptolibrería situada cerca de las Ramblas de Barcelona, en la que los libros de “Ciencias ocultas y brujería”, como antes se les denominaba, eran vendidos a un público muy concreto en la trastienda de dicho comercio.

No fue hasta el 20 de enero del 1973, en los últimos años del tardofranquismo cuando un grupo de jóvenes se animan a abrir la que sería la librería esotérica (aunque también vendía algunos productos de esoterismo) y de las por entonces llamadas “paraciencias”, decana de toda España: Epsilón.

Esta librería esotérica, situada en el centro de Barcelona, en la calle Casanovas casi esquina Aragón, es además de ser la pionera, la única que sobrevive desde sus principios en España. Aun hoy, casi medio siglo más tarde, sigue abierta y ofreciendo sus libros y algunos accesorios al público.

Tres años más tarde aparecerían otras tres librerías (aunque ya se empieza a generalizar la venta de material esotérico y astrológico, principalmente cartas de tarot y péndulos). La principal fue Arbor Scientae, que desde su enorme local ( planta baja y sótano) en la calle Princesa 15 se convertiría en la más influyente de Barcelona y de toda Cataluña y, posiblemente de España, de la mano de su carismático Josep María Merín ( DEP) el cual, aprovechando el tirón de su tienda, creó una famosa editorial que llevó el mismo nombre que la librería (que tendría años más tarde franquicias en otros lugares de Cataluña) y de la que surgirían escritores como el profesor de la Universitat de Barcelona Pere Puiggrós, Miguel G. Aracil y otros varios.

Aunque con mucho menos carisma, a esta apertura le seguirían muy de cerca en el tiempo la aséptica librería “Occitania”, en la calle Calpe, y la misteriosa “Oculter Center”, situada en la recoleta calle Vallirana, un comercio que sí ya podía ser definido directamente cómo tienda esotérica de Barcelona, ya que los productos esotéricos que allí se vendían eran casi más numeroso que los libros. Se hizo famoso entre sus clientes el hermoso y enorme gato que caminaba de forma imperial junto a las estanterías, orgulloso de su infernal nombre.

Poco más tarde, pero ya en plena transición, algunos otros comercios surgen de forma paralela, asumiendo el papel de tiendas esotéricas.

Destacarían Karma 7, que estuvo en sus primeros años situada en la misma planta y mismo local que la revista esotérica del mismo nombre y ambas dirigidas por sus editores. Esta tienda, situada en un piso del Paral·lel de Barcelona (barrio del Poble Sec), iría cambiando su línea hasta la actualidad.

Si hablamos de esoterismo tampoco podemos olvidar mencionar la magnífica y elegante tienda “Selecciones Mágicas” que, aprovechando el ser considerada la más importante tienda de toda Europa especializada en magia e ilusionismo y mentalismo, pasó, de la mano del inigualable Josep María Llácer (considerado uno de los mejores ilusionistas de Europa), a dedicar una parte de su tienda, por aquellos tiempos en la recoleta calle La Coruña (actualmente su bonita tienda-museo se encuentra en la calle Enamorados) a reconvertir una parte del local en tienda esotérica ( la preferida en su momento por videntes y similares).

También combinó el ilusionismo con el esoterismo la mítica tienda “Apotecari Mágic”, situada en El Raval y conducida por el carismático Víctor Martí, fallecido en accidente de tráfico al salir de grabar su programa en TVE ( Grupo Abracadabra).

Otras menores, como “Ladell” y un par más se lanzaron a la arena como tiendas esotéricas de Barcelona, pero con escaso o nulo efecto y, apenas la gente que las conoció se acuerda de ellas.

Estos nombres, algunos ya míticos, fueron los pioneros entre las tiendas esotéricas de Barcelona, de la cuales el mundo de lo oculto no debería olvidarse debido a su importancia cómo pioneras de un mundo heterodoxo y, considerado hasta entonces cómo “marginal”.