Velas esotéricas
Haz tus rituales y trabajos de magia con Velas esotéricas
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Velas esotéricas: todo empieza con una llama.
Pocos objetos son tan comunes a cualquier religión o culto como las velas, también conocidas como bujías en algunos países. En esoterismo y magia, las velas son un elemento clave. Lo mismo pasa con los velones (estos últimos no disponibles en nuestro catálogo). Es por ese motivo que las velas esotéricas son un elemento casi obligatorio en el entorno de los practicantes de la magia.
Las velas son magia por sí misma y eso lo debemos al fuego. El fuego ha convertido al hombre (entendido como ser humano) en quién es (sin menospreciar la escritura, por supuesto). No entenderíamos la humanidad sin fuego porque no hubiéramos llegado hasta aquí.
El fuego nos embelesa. Es imposible no quedarse mirando, al menos durante unos segundos, el crepitar de la llama de una vela. La miramos y vemos que esconde un sinfín de secretos que jamás acabaremos de descubrir.
Y va más allá. No entendemos ciertos momentos de nuestra vida sin fuego, momentos muy diferentes. En la misa que se le realiza a un difunto, no pueden faltar los cirios encendidos. En los cumpleaños, no importa el sabor ni el tamaño de la tarta, importa que tenga sus velas y encenderlas, observarlas y soplarlas. Y tampoco una cena romántica puede estar exenta de velas.
El fuego nos reconecta con la vida, sea en el momento que sea, por eso las velas esotéricas son tan importantes.
Se sabe que ya en la Prehistoria los hombres y mujeres fabricaban algo muy parecido a las velas con ceras, sebos y resinas, buscando el elemento más idóneo para estar en concordancia o comunión directa con lo que se iba a solicitar a la divinidad.
En las velas esotéricas (o no esotéricas) se dan tres elementos a la vez, todos fundamentales. El primero, la materia prima que forma la vela en sí y que será el canal que permitirá que nuestros deseos o plegarias lleguen dónde deben llegar. El segundo, el fuego, ese elemento purificador que todo lo puede, utilizado desde los más remotos tiempos como ofrenda a los dioses. Y como tercer elemento, tenemos el aire, que permitirá al humo que desprende la vela al arder ascender a planos superiores.
Algunos piensan que las velas son sencillamente un objeto perteneciente al cristianismo, pero ya las culturas mesopotámicas y el antiguo Egipto vieron quemar millones de ellas, puestas en altares, tumbas, hornacinas y cuevas para pedir favores o dar gracias a las deidades a las que iban dedicadas. De hecho, encontramos pequeños rituales realizados con velas muy específicas (como la vela de miel) que lo realizan incluso personas supuestamente ajenas al esoterismo.
Con el renacimiento del esoterismo, son millones las personas en todo el mundo que utilizan las velas (y en menor número los velones) para pedir o conseguir deseos o sencillamente para dar las gracias por los favores recibidos de la Providencia, los santos, ángeles, o quién sea el protector que nos ayude desde otros planos existenciales.
Poco hay más fácil que encender una vela, y también poco es lo que tiene tanto poder mágico si se realiza con todas las garantías y siguiendo paso a paso las indicaciones que se nos dan.
Mucha gente asegura ser totalmente recelosa y temerosa en torno a lo esotérico y no reparan en encender una vela a San Cristóbal (actualmente fuera del santoral católico) a la hora de ir a examinarse de tráfico o a Santa Lucía para conservar la vista. ¿Por qué?
Las velas son algo tan importante en el mundo trascendental, mágico, esotérico y espiritual que merecerían ser conocidas por todos, también para los más escépticos.
En cada una de las velas de nuestra tienda esotérica online, encontrarás una amplia explicación sobre el significado asociado a su color. Además, las velas orgónicas y velas de arcángeles incluyen oración.